Hay momentos o situaciones en la vida en las que sientes una paz total.
Todo lo que tenías dando vueltas por tu cabeza desaparece y tu mente se queda en blanco, nada importa excepto el momento.
Hasta ahora solo me había pasado una vez en la vida. Estaba en Terra Mítica, nos habían invitado a los que éramos profesores de la escuela de verano, aunque en realidad era algo para PDI/PAS de la universidad. Llegamos al anochecer, cuando ya se cerraba el parque, lo cerraban para nosotros, fuimos los últimos en montarnos en las atracciones antes de que las cerraran y nos dejaran en la zona Iberia para cenar.
Teníamos poco tiempo para montarnos en las atracciones por lo que las elegimos con cuidado. Elegímos varias montañas rusas y una atracción nueva, Synkope.
Synkope es un disco girando a 90Km/h sobre si mismo a una altura de 35metros mientras se balancea hasta formar un ángulo de 120º sobre el suelo. Me subí con un poco de acojone ya que tengo un poco de vértigo pero era una atracción que me apetecía probar.
La cosa empezó a rotar sobre si misma y luego a balancearse. El punto en el que tuve ese momento de paz absoluta, de mente en blanco fue en uno de los balanceos, en el cual justo me tocó en la parte superior del giro (recordar que a parte de balancearse también rotaba sobre si mismo). Duró unos pocos segundos, pero estar a más de 50 metros de altura, sentado con la espalda en paralelo al suelo, con el viento en la cara, el cuerpo flotando en el aire separado del asiento y mirando al cielo estrellado me dejó el cuerpo y la mente totalmente relajados, mejor que muchas terapias de Spa y cosas de esas.
Pues bien, hoy he tenido otro de esos momentos. Íbamos en el coche ya de retirada después de cenar y beber en casa de Lau, iba en el asiento de atrás del coche de Agus en la parte de la ventanilla, la bajé y apoyé la cabeza en el marco de la puerta del coche. Por un instante cerré los ojos, el viento me daba en la cara y todo desapareció. Todos los pensamiento que llevaban días dándome vueltas por la cabeza desaparecieron. Me sentía tranquilo, en paz conmigo mismo, la mente totalmente en blanco, pero al igual que la primera vez, esta sensación sólo me duró unos poco segundos. Después de esos segundos, todos los pensamientos me volvieron a la cabeza en estampida, volvía a estar como antes, pero por lo menos, durante unos segundos, pude descansar.
~ Fin del Artículo y Principio de la Conversación ~
Aun no hay comentarios...
~ Ahora Es tu turno ~